Redacción

Roma, Italia

El drive de zurda, el golpe de siempre. Esa fue el recurso con el que Rafael Nadal incomodó a Novak Djokovic en el más reciente capítulo de la rivalidad más frecuente del tenis moderno.

Con un cúmulo de 26 golpes ganadores con el forehand — 15 en el primer set — Nadal derrotó el domingo a un extenuado Novak Djokovic por 7-5, 1-6, 6-3 para ampliar a 10 su cosecha récord de títulos en el Abierto de Italia.

“El golpe ganador fue una solución que funcionó mejor que las dos anteriores semanas”, dijo el astro español. “Es un golpe muy importante para mí, mucho más en tierra”.

La consagración en Italia también deja a Nadal como el gran favorito para el Abierto de Francia, donde dentro de dos semanas saldrá en busca de un 14to cetro.

Pero Nadal prefirió saborear su logró en Roma — de momento.

“Es muy satisfactorio y asombroso tener el trofeo conmigo aquí de nuevo, por décima vez”, dijo Nadal, evocando su primer título en el Foro Itálico en 2005, cuando teniendo apenas 18 años derrotó a Guillermo Coria en un partido que tomó cinco horas.

“Ahora, 16 años después, jugar en la final otra vez es increíble”, añadió. “Es uno de los torneos más importantes de mi carrera… Roma se queda en mi vitrina para el resto de mi vida”.

Nadal despachó a Djokovic en sets corridos en la final de Roland Garros el año pasado.

Número uno del mundo, Djokovic empleó cinco horas en pista el sábado, al tener que venir de atrás para vencer a Stefanos Tsitsipas — en un duelo de cuartos de final que se retrasó por el mal tiempo — y luego al crédito local Lorenzo Sonego en las semifinales. Nadal disputó un partido el sábado, derrotando a Reilly Opelka en una hora y media.

“Tuve una oportunidad para ganarlo, pero no se pudo”, dijo Djokovic. “No sentí cansancio. La realidad es que estaba muy gusto en la cancha. Tenía batería para un par de horas más”.

En la final femenina, Iga Swiatek apenas cedió 13 puntos al vapulear 6-0, 6-0 a Karolina Pliskova. La exhibición de la polaca en apenas 46 minutos le confirma como amplia favorita para repetir como campeona de Roland Garros.

Fue la primera final de la WTA con un 6-0, 6-0 en cinco años, desde que Simona Halep despachó a Anastasija Sevastova in Bucharest.

“Ha sido uno de esos días en el tenis en que nada te sale bien”, dijo Pliskova. “Deberá olvidarme pronto de esto”.

Desatando una ráfaga demoledora de derechas y reveses, Swiatek dominó 17-5 en golpes ganadores y cometió apenas cinco errores no forzados contra los 23 de su rival checa.

No todo fue así de fácil esta semana para Swiatek, la sorprendente campeona de París el año pasado cuando era la número 54 del ránking.

Tuvo que levantar dos bolas de partido en su duelo de tercera ronda ante Barbora Krejcikova y el sábado tuvo que disputar dos partidos — venciendo primero a Elina Svitolina y luego Coco Gauff — luego que su compromiso de cuartos de final se demoró un día debido a la lluvia.

“Ha sido una semana complicada, pero contenta que pude superarlo todo”, dijo la polaca de 19 años. “Estaba bien enfocada, así que estoy muy orgullosa de lo que hecho”.

En virtud a su tercer título de su carrera, Swiatek accederá el lunes al Top 10 del escalafón femenino por primera vez — al número 9.