Redacción

Tokio, Japón

Parte del atractivo de la escalada está en que sigue siendo un deporte de nicho. Una pared de roca puede ser un lugar solitario o de camaradería con un pequeño grupo de escaladores. No hay público, sólo la tranquilidad del aire libre y la labor de encontrar la mejor ruta hacia la cima.

Con los Juegos Olímpicos de Tokio parece que el mundo de la escalada cambiará.

Por primera vez, la escalada será una disciplina olímpica y el reflector llevará a una audiencia masiva lo que puede ser un ejercicio solitario.

“La gente está emocionada en gran medida”, dijo el escalador olímpico estadounidense Nathaniel Coleman. “Saben que el deporte iba a atraer más atención, mayores ingresos y el reconocimiento como el deporte de alta calidad que es”.

La primera competición olímpica de escalada tendrá tres pruebas diferentes: dificultad (lead), bloques (bouldering) y velocidad.

La dificultad será similar a lo que los escaladores encuentran cuando están en el exterior. Tendrán seis minutos para escalar la pared de aproximadamente 15 metros con una variedad de soportes. El que llegue más alto será el ganador.

En la escalada en roca, los competidores cuentan con 4 minutos para completar cada uno de los 4 “problemas” en la pared de 4,5 metros. Los problemas incluyen salientes, cuñas y soportes apenas lo suficientemente grandes para sostener la punta de los dedos.

Algunos problemas involucran el “dyno” — un salto con movimiento dinámico para tomar el siguiente soporte — y ocasionalmente ponerse de cabeza de la mejor forma posible.

Los escaladores pueden intentarlo cuantas veces quieran en el límite de tiempo y recibir crédito por completar un bloque al asegurar el soporte superior con ambas manos de manera controlada. También hay zonas de sostén intermedias en donde los escaladores podrán ganar créditos parciales.

La inclusión de la disciplina de velocidad no fue bien recibida en el mundo de los escaladores.

Los Juegos de Tokio contarán con dos medallistas — uno en cada género — y el Comité Olímpico Internacional quería demostrar una variedad de habilidad de escalada por lo que incluyó la velocidad en la competencia general.

La dificultad y los bloques se parece más a lo que enfrentan los escaladores en el exterior. La escala de velocidad es una disciplina especializada, con los escaladores enfrentándose uno a uno en una pared de 15 metros con herramientas estándar. Como lo dijo un escalador, agregar la velocidad es como pedirle a un corredor de larga distancia que participe en un sprint.

La velocidad será un evento separado en los Juegos de París 2024.

“La escalada de velocidad es muy, muy distinta de las otras dos disciplinas”, reconoció Meg Coyne, mánager del equipo nacional y asistente de entrenador de USA Climbing. “Primero que nada, se practica. Segundo, todas las peculiaridades, hábitos y técnicas cambian. Para los atletas que lo hacen bien en velocidad, tendrán que entrenar algo que está completamente fuera de su costumbre que tienen para las otras disciplinas”.

PUNTAJE

El puntaje se determina al multiplicar el lugar de cada escalador en las tres disciplinas. El marcador más bajo gana.

Si un escalador queda primero en dificultad, segundo en bloques y décimo en velocidad, su puntaje sería de 20 (1x2x10=20). Salir primero en una de las categorías dejaría al competidor bien perfilado para ganar medalla.

LOS FAVORITOS

Adam Ondra es señalado como el mejor escalador del mundo y ha enfrentado algunas de las rutas más difíciles en exterior en todo el mundo. El delgado checo de 28 años, quien es conocido por gritar en la pared, no es tan bueno en velocidad, pero amenaza con dominar tanto en dificultad como en bloques.

Así como Ondra, Janja Garnbret ha completado la mayoría de las rutas que la mayoría de los escaladores ni siquiera intentarían. La eslovena de 22 años ha ganado seis campeonatos del mundo y es la única escaladora que ha terminado una temporada de Copa del Mundo sin perder, ganando seis eventos en 2019. Su fuerte es la dificultad y bloques.