Redacción

Doha, Catar

Nada pudo afectar al Bayern Múnich en busca del sextete de títulos, ni el positivo en coronavirus que marginó a Thomas Mueller horas antes de la final o los que impidieron a Leon Goretzka y Javi Martínez abordar siquiera el vuelo a Catar.

Tampoco los contratiempos logísticos de la última semana, incluyendo un retraso de siete horas para salir del aeropuerto de Berlín.

Otra vez blindado por su férrea defensa y el pragmatismo de sus hombres ofensivos, el Bayern doblegó el jueves 1-0 a Tigres de México para conquistar su sexto título en un periodo de 12 meses y así emular la gesta que el Barcelona de Lionel Messi logró en 2009.

Frente a una concurrencia que cumplió el distanciamiento social y portó mascarillas, Benjamin Pavard anotó el único gol a los 59 minutos de un partido que los campeones de Europa dominaron a su antojo. Tigres es el primer club de la CONCACAF que ha alcanzado la final del torneo de la FIFA.

Mueller no pudo estar presente en el festejo.

El equipo alemán y la FIFA informaron que el volante quedó en aislamiento tras conocerse su diagnóstico positivo. Los comunicados no explicaron cómo Mueller pudo haberse infectado o si otros jugadores estuvieron en contacto cercano con él.

“Es una pena que no pueda estar con nosotros y ojalá que pueda acompañarnos pronto”, dijo el delantero Robert Lewandowski. “Son cosas que ahora pueden pasar en el fútbol. No es cuestión de aceptarlas, sino de adaptarse para poder jugar con tu mejor nivel”.

La consagración completa un seis de seis en competiciones ganadas por el Bayern desde que Hansi Flick asumió como técnico tras el despido de Niko Kovac en noviembre del año pasado.

El conjunto bávaro completó el doblete doméstico Bundesliga-Copa y conquistó la Liga de Campeones — torneo en el que humilló 8-2 al Barcelona en los cuartos de final. También selló el doblete de las Supercopas de Europa y Alemania.

Se trata de la segunda ocasión que un club de Europa completa el sextete de títulos. El otro fue ese Barça que, con Messi como referente en la cancha y Pep Guardiola de patrón en el banquillo, redondeó tal cosecha en 2009, culminando con una victoria ante Estudiantes de La Plata de Argentina en la final del mundialito de clubes.

Tigres recogió la medalla por el segundo lugar con una sensación agridulce.

“Estamos un poco decepcionados por el resultado, pero sabíamos que íbamos a enfrentar un gran equipo”, dijo su delantero francés André-Pierre Gignac, cuyos goles catapultaron al club de la ciudad de Monterrey a una final inédita para el fútbol mexicano. “No fue nada fácil, pero representamos muy bien a México con garra y con corazón.

“Para una primera participación, un segundo lugar fue excelente para nosotros. Gracias por el apoyo y vamos a regresar más fuertes. Esperemos que en otras ediciones otros equipos mexicanos puedan llegar a la final”, añadió Gignac.

Dos intervenciones del videoarbitraje fueron fundamentales en el rumbo del partido.

La primera anuló un gol del Bayern a los 18 minutos al determinar que Lewandowski estaba adelantado cuando Joshua Kimmich mandó el balón a la redes con un remate desde media distancia.

Una segunda consulta confirmó el tanto de Pavard, revirtiendo que en primera instancia se había señalado otro offside de Lewandowski. El polaco salió a disputar un balón con el arquero argentino Nahuel Guzmán antes que el balón quedara suelto para la definición de Pavard.

Ambos equipos contaron con jugadores que fueron protagonistas en la sorpresiva victoria de México ante Alemania en el Mundial de 2018.

Un batacazo de semejante magnitud nunca llegó a insinuarse el jueves. Lo más cerca que Tigres estuvo de anotar fue en su propia puerta, cundo Guzmán detuvo apuradamente en la raya de gol un imprudente pase retrasado.

“El equipo no se descompuso y buscó atacar ante un equipo que se defiende bien, uno no se va contento, pero satisfecho con el esfuerzo que hicieron”, comentó el técnico de Tigres Ricardo “Tuca” Ferretti.

“Tenemos que seguir trabajando, mejorando aspectos si queremos tener el nivel que esperamos para la próxima vez. Esperemos que nos toque la próxima vez y merecer el triunfo”, añadió.

La victoria del Bayern extendió a ocho la racha de consagraciones de clubes europeos en el mundial, demostración de la vasta superioridad financiera que tienen sobre el resto del mundo.

El tercer lugar fue para el club egipcio Al Ahly tras derrotar 3-2 en una definición por penales al Palmeiras de Brasil. Como tercero, Al Ahly consiguió el mejor resultado de un club de África en el mundialito desde que Raja Casablanca de Marruecos perdió ante el Bayern en la final de 2013.