Redacción

Ciudad de México

Ante los problemas económicos de la segunda división, que adquirieron tintes de crisis por la pandemia de coronavirus, la Liga MX confirmó el viernes que durante los próximos cinco años no habrá ascensos ni descensos.

Además, se dio por terminado el torneo Clausura de la segunda categoría, sin declarar campeón a un solo equipo.

Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, dio a conocer ambas determinaciones luego de una asamblea de dueños de los equipos de la primera división, quienes son los que toman las decisiones en la materia dentro del fútbol local.

Será la primera vez que México se quede sin descensos ni ascensos desde la temporada 1951-52.

En una conferencia virtual que marcó la reaparición de Bonilla tras confirmar el 20 de marzo que había contraído el coronavirus, el dirigente puntualizó que la segunda división, conocida en México con el nombre eufemístico de Ascenso MX, enfrentaba ya una precariedad económica, incluso antes de que se suspendieran partidos ante la emergencia sanitaria.

Todos los torneos de fútbol en México están suspendidos desde el 15 de marzo.

“El momento que vivimos obliga a tomar decisiones para el futuro del fútbol y a petición de clubes del Ascenso nos pusimos a buscar una salida a la situación en la que estaban y están inmersos”, dijo Bonilla. “Dado que la crisis financiera acrecentó la problemática para la división, varios proyectos actuales están cerca de la quiebra y con peligro de desaparecer”.

El dirigente, quien no aceptó preguntas durante la videoconferencia, dijo que la segunda división operaba con ingresos reducidos por derechos de transmisión y patrocinios, además de poco interés de los aficionados por acudir a los estadios.

“Los resultados no son los deseados, la asistencia ha descendido con partidos de 1.000 personas y un promedio de 5.000 en toda la división… En el mejor de los casos son entradas de 8.000 aficionados”, dijo el dirigente, quien no reveló el resultado de la votación de los dueños.

De acuerdo con medios locales, no todos los propietarios estaban a favor de desaparecer la segunda categoría.

Actualmente, el torneo mexicano de primera división se jugaba ya sin descenso, porque los dueños querían aumentar el número de equipos en la máxima categoría, de 18 a 20, una meta a dos años.

Ese objetivo se arruinó con la desaparición del club Veracruz, que cayó en incumplimiento de pago de los salarios de los jugadores y fue desafiliado a principios de año.

Bonilla dijo que la cancelación del ascenso busca evitar precisamente que en el futuro se repita una situación como la del Veracruz. La liga intenta evitar que uno de los equipos de la segunda división pudiera llegar a primera y verse imposibilitado de cumplir sus compromisos financieros.

La medida se valoraba desde hace semanas y clubes del ascenso como Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y Leones Negros de la Universidad de Guadalajara se quejaron. Algunos jugadores dijeron que la medida los despojaría de fuentes de empleo.

Bonilla dijo que, antes de permitir ascenso, se buscará consolidar financieramente a los 12 equipos que conforman la segunda división. La Liga MX inyectará 20 millones de pesos anuales (unos 843.000 dólares) a cada equipo para darles estabilidad.

“Lo que buscamos es que los clubes cumplan con sus compromisos con su plantilla, con sus proveedores y no buscamos eliminar fuentes de trabajo sino garantizar que se cubran las actuales de manera cabal”, dijo Bonilla.

A partir de la próxima temporada, los 12 clubes de segunda conformarán una liga de desarrollo de talento que pueda después llegar a la máxima categoría. Bonilla dijo que, por eso, se aprobó también eliminar una regla que obligaba a los clubes de la primera división a usar jugadores menores a 20 años y 11 meses.

“No podíamos permanecer de la misma manera porque era ir en contra de la estabilidad de las instituciones y el fútbol”, sentenció el dirigente.