Redacción

Melbourne, Australia

La tenista estadounidense explicó que el juego en el que logró mantener su servicio tras ir 0-40 durante el 2-2 del tercer set fue decisivo para su posterior victoria en la final del Abierto de Australia ante la española Garbiñe Muguruza.

“Puedo recordar ese juego perfectamente. Tuve que jugar mi mejor tenis y después de eso estaba en racha”, agregó tras convertirse en la ganadora más joven en Melbourne Park tras el título de la rusa Maria Sharapova en 2008.

“Estas dos últimas semanas han sido increíbles, han habido muchas emociones. Estoy muy orgullosa de mí, de mi padre y mi equipo porque hemos trabajado muy duro”, explicó tras disputar su primera final de un grande.

“Sabía que tenía que aprovechar mis oportunidades y ser valiente jugando ante una ganadora de dos Grand Slam. Ella ha jugado un partido muy duro, así que merece todo el respeto. Cada punto fue una batalla”, comentó sobre su rival.