Redacción
Ciudad de México
La selección de México igualó sin goles frente a Portugal en un duelo amistoso que quedará marcado por la reapertura del histórico Estadio Azteca, tras casi dos años de remodelación rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. El recinto volvió a latir en una noche cargada de simbolismo, aunque el espectáculo en la cancha quedó a deber en cuanto a goles.
El encuentro ofreció pocas emociones claras frente al arco, siendo la más peligrosa un disparo del delantero portugués Gonçalo Ramos al minuto 26, que se estrelló en el poste. Más allá de ese aviso, ambos equipos mostraron orden táctico, pero carecieron de contundencia en el último tercio, firmando así un empate que reflejó la paridad vista sobre el césped.
El renovado inmueble, que ya fue sede de los Mundiales de 1970 y 1986, reabrió sus puertas como uno de los escenarios principales de la próxima Copa del Mundo. En total, albergará cinco partidos, incluidos tres de fase de grupos y dos de eliminación directa, consolidándose nuevamente como un ícono del futbol internacional.
Tras el partido, el técnico Javier Aguirre destacó el desempeño individual de sus jugadores, pese a reconocer desajustes colectivos. El estratega subrayó que el equipo compitió con carácter ante un rival de élite, en un contexto complicado por las múltiples ausencias que enfrenta el plantel.
Y es que el conjunto mexicano afrontó el compromiso sin 12 jugadores lesionados, entre ellos seis habituales titulares que fueron clave en la obtención de la Liga de Naciones de la CONCACAF y la Copa Oro. Aguirre dejó claro que este tipo de partidos también sirven para encontrar variantes y consolidar nuevas piezas de cara al Mundial.
Por su parte, el mediocampista Erik Sánchez resaltó la importancia de medirse ante selecciones de alto nivel como Portugal, asegurando que estos duelos permiten dimensionar el verdadero nivel competitivo del equipo. México continuará su preparación enfrentando a Bélgica en Chicago, mientras que los europeos se medirán a Estados Unidos en Atlanta.
La jornada, sin embargo, estuvo marcada por hechos extradeportivos. Antes del inicio, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas realizaron protestas en las inmediaciones del estadio, visibilizando una problemática social que persiste en el país. Además, autoridades capitalinas reportaron el fallecimiento de un aficionado que cayó desde un palco en un accidente previo al arranque del encuentro, empañando una noche que pretendía ser completamente festiva.