La Selección Mexicana Sub-17 Femenil hizo historia una vez más. Con garra, corazón y nervios de acero, las jóvenes dirigidas por Ana Galindo vencieron 3-1 en penales a Brasil y se quedaron con el tercer lugar del Mundial Femenil Sub-17 de la FIFA 2025, disputado en Marruecos.
Un cierre de infarto
El encuentro fue digno de una final. Brasil tomó la delantera con un gol de Bia, pero México nunca bajó los brazos. El empate llegó de forma dramática al minuto 90, cuando un autogol brasileño tras un tiro libre mexicano llevó el partido a la definición desde los once pasos.
En la tanda de penales, las mexicanas mostraron temple absoluto: Valentina Murrieta, figura del encuentro, detuvo un disparo clave que cambió el rumbo de la serie. Desde el manchón, Naomy Mejía, Ximena Morales y Valeria González convirtieron con seguridad para sellar el triunfo tricolor.
Murrieta, la heroína
La portera mexicana fue determinante durante todo el torneo, y en este duelo volvió a brillar con una actuación que combinó reflejos, concentración y liderazgo. Su atajada en los penales fue celebrada con euforia por todo el plantel, que demostró madurez y carácter pese a su corta edad.
Un nuevo podio para el futbol femenil mexicano
Con este resultado, México confirma su lugar entre las potencias juveniles del futbol femenil. El equipo repite el podio alcanzado en 2018 y consolida el crecimiento de su proceso formativo.
Además, el conjunto nacional dejó atrás una dura semifinal ante Países Bajos (0-1), mostrando resiliencia y orgullo en la lucha por la medalla de bronce.
El futuro es tricolor
El desempeño del equipo Sub-17 reafirma que el futbol femenil mexicano vive un momento dorado, impulsado por la estructura de la Liga MX Femenil y el desarrollo de talento en todo el país.
Jugadoras como Murrieta, Mejía, González, Pérez y Morales representan la nueva generación que ya pide paso hacia las selecciones mayores.
Con esta victoria ante Brasil, México cierra su participación en el Mundial con una sonrisa, demostrando que el espíritu, la pasión y el talento de sus jóvenes futbolistas son el mejor símbolo del presente y futuro del balompié nacional.