Iván Navarro
Ciudad de México
La Selección de Colombia arrancó con paso firme su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al imponerse 2-1 sobre Uzbekistán en un partido disputado en territorio mexicano. El conjunto sudamericano mostró personalidad, talento ofensivo y capacidad de reacción para quedarse con tres puntos fundamentales en el inicio de su camino mundialista.
El encuentro marcó el regreso de Colombia a una Copa del Mundo tras su ausencia en Qatar 2022, y el equipo dirigido por Néstor Lorenzo respondió a las expectativas con una actuación sólida ante una selección uzbeka que disputó el partido sin complejos y puso en aprietos a los cafeteros durante varios pasajes del compromiso.
Desde el comienzo, Colombia intentó imponer condiciones a través de la posesión y la velocidad de sus atacantes. La figura de Luis Díaz volvió a ser determinante para generar peligro constante, confirmando por qué es considerado uno de los futbolistas más desequilibrantes del continente y uno de los líderes de esta nueva generación colombiana.
Uzbekistán, una de las selecciones debutantes más llamativas del torneo, respondió con orden táctico y una intensa presión en el mediocampo. El conjunto asiático logró competir de igual a igual durante buena parte del encuentro y demostró que tiene argumentos para pelear por la clasificación en un grupo sumamente competitivo.
La diferencia terminó apareciendo gracias a la calidad individual de Colombia, que encontró espacios en los momentos clave y aprovechó sus oportunidades frente al arco rival. La experiencia de varios de sus referentes fue determinante para controlar el ritmo del partido cuando el marcador se encontraba en disputa.
El triunfo también ratifica el excelente momento que vive la selección colombiana. Bajo la conducción de Lorenzo, los cafeteros llegaron al Mundial con una de las mejores rachas internacionales de los últimos años, acumulando resultados positivos y consolidando una identidad de juego que hoy ilusiona a toda su afición.
Para Uzbekistán, la derrota deja aspectos positivos pese al resultado. El equipo mostró personalidad en su estreno mundialista y dejó claro que no será un rival sencillo para nadie en la fase de grupos. La intensidad, el orden y la disciplina táctica fueron algunas de las fortalezas exhibidas durante el encuentro.
Con esta victoria, Colombia da un paso importante en sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda y envía un mensaje al resto de los contendientes: los cafeteros están listos para competir por cosas importantes en el Mundial 2026. Mientras tanto, Uzbekistán buscará recuperarse rápidamente para mantener vivas sus opciones de hacer historia en su primera participación mundialista.