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Sao Paulo, Brasil

Contra viento y marea, Lewis Hamilton se llevó el domingo la victoria en el Gran Premio de Brasil y recuperó terreno en una intensa batalla por el campeonato de la Fórmula Uno.

El siete veces campeón mundial domó a Max Verstappen, su rival por el título, tras haber largado décimo en la parrilla de salida debido a una penalización, la segunda que el piloto de Mercedes recibió durante el fin de semana en Sao Paulo.

Verstappen, quien ganó la previo edición de la carrera en 2019, entró segundo con su Red Bull y vio recortado a 14 puntos su liderato en la clasificación de pilotos. Restan tres carreras en la temporada. El ganador de una carrera suma 25 puntos.

“Hay que seguir peleando”, proclamó Hamilton por la radio al equipo. El británico tomó una bandera de Brasil para festejar el triunfo, emulando lo que hacía su ídolo Ayrton Senna tras sus victorias.

Valtteri Bottas, el compañero de escudería de Hamilton que obtuvo la pole, finalizó tercero. Al volante del otro Red Bull, el mexicano Sergio Pérez quedó cuarto y cronometró la vuelta más rápida de la carrera. Los Ferraris de Charles Leclerc y Carlos Sainz terminaron quinto y sexto, respectivamente.

Verstappen marcó el paso durante casi toda la carrera tras la primera curva, cuando adelantó a Bottas. Pero Hamilton, quien remontó del décimo puesto al tercero en apenas seis vueltas, dejó atrás a Verstappen en la vuelta 59, para el deleite de los espectadores en el circuito de Interlagos.

Hamilton cruzó la meta con una ventaja de 10 segundos sobre Verstappen, viviéndolo como si hubiera ganado su primera carrera.

“Apreté al máximo”, dijo Hamilton tras la victoria número 101 de su carrera. “De último en la parrilla (para el sprint clasificatorio el sábado) y luego otra penalización de cinco puestos, ha sido el fin de semana más difícil de mi vida. Todo en contra, pero se confirma que siempre hay que seguir insistiendo. Nunca hay que rendirse”.

Mercedes amplió a 11 puntos su ventaja sobre Red Bull en el campeonato de constructores.

Verstappen también se marchó de Brasil con una multa de 50.000 euros (57.200 dólares) por haber tocado el alerón trasero del Mercedes de Hamilton el viernes.

“Nos falto algo más de potencia, pero lo dejamos de todo y fue entretenido”, dijo el neerlandés. “Aún tengo una buena ventaja de puntos, lo de hoy fue minimizar el año. Vamos a recuperarnos en las próximas carreras”.

El jefe de Red Bull Christian Horner comentó que el ritmo de los Mercedes “fue sencillamente imparable”.

Fue un fin de semana inolvidable para Hamilton, quien debió iniciar el sprint el sábado desde el fondo tras ser descalificado en la sesión clasificatoria del viernes — en la que fue el más rápido — debido a una infracción técnica de Mercedes. Pese al quinto lugar en el sprint, el castigo de cinco posiciones obligó al actual campeón largar décimo el domingo debido a que Mercedes cambió de motor en Sao Paulo.

Los organizadores de Interlagos celebraron la vuelta de la F1 al tradicional autódromo, que será sede de la carrera durante nueve años más. Los 170.000 boletos puestos a la venta para los tres días de acción se agotaron.

La Fórmula Uno canceló la parada en Brasil en 2020 debido a la pandemia. La carrera se escenificó con casa llena luego que el gobierno de Sao Paulo redujo las restricciones.

Para muchos de los aficionados, la carrera fue una especio de retorno a la normalidad.

“El último título de Ayrton fue hace 30 años y ver al mejor piloto de todos los tiempos ganar una carrera así y homenajear a nuestro héroe fue muy emotivo”, dijo Antonio Siquiera, de 45 años. “Lo de hoy lo hace oficial. Había un piloto brasileño en la parrilla, y se llama Lewis”.

Hamilton conquistó su primer título de la F1 en Interlagos en 2008 gracias a un quinto lugar que le permitió superar por un punto al brasileño Felipe Massa.

Qatar albergará la próxima carrera el 21 de noviembre, seguido por Arabia Saudita y Abu Dabi.