Redacción / Foto: CONADE

Tokio, Japón

La legendaria marcha de 50 kilómetros, prueba que apareció en el programa olímpico en Los Ángeles 1932, y que desde entonces solo estuvo ausente en 1940 y 1944, pues no se realizaron justas veraniegas por la Segunda Guerra Mundial, y en Montreal 1976, ya que únicamente se compitió en los 20 km, se despidió este jueves de los Juegos Olímpicos, en Tokio 2020.

El Parque Odori de Sapporo, fue el escenario en el que los especialistas en esta distancia recorrieron sus últimos 50 kilómetros olímpicos, entre ellos, los andarines mexicanos José Leyver Ojeda Blas, Horacio Nava Reza e Isaac Antonio Palma Olivares.

Ojeda Blas, quien vivió su tercera experiencia olímpica tras sus participaciones en Londres 2012 y Río 2016, fue el marchista nacional mejor ubicado, al terminar en el lugar 15, con tiempo de 3:56:53, que le valió su mejor marca de la temporada, pues poseía registro de 3:58:31, y finalizar como el cuarto mejor del continente.

Para el experimentado andarín Horacio Nava, la cita de Tokio 2020 significó su cuarta aparición en el certamen de verano, en el que culminó en la posición 44, con tiempo de 4:19:00; Isaac Palma, quien cuenta con experiencia olímpica tras Londres 2012, no pudo concluir el recorrido, quedándose al margen de la competencia alrededor del kilómetro 34.

Los últimos medallistas de esta prueba, tras 20 finales olímpicas, de 1932 a 2021, fueron el polaco Dawid Tomala, que se llevó el oro con tiempo de 3:50:08; el alemán Jonathan Hilbert, que con 3:50:44 se adjudicó la plata y el canadiense Evan Dunfee se colgó el bronce con 3:50:59, que le significó también su mejor marca de la temporada.

Con la actuación de Ojeda, Nava y Palma, la marcha mexicana en 50 kilómetros cierra un importante ciclo, que vio alcanzar la gloria olímpica a importantes referentes del atletismo mexicano como Raúl González con su medalla de oro en Los Ángeles 1984, Carlos Mercenario con la plata en Barcelona 1992 y Joel Hernández con el bronce en Sídney 2000.