Redacción / Foto: CONADE

Tokio, Japón

Con un espectacular cierre de competencia, las clavadistas Alejandra Orozco Loza y Gabriela Belem Agúndez García, ganaron la segunda medalla para México en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, al conquistar la presea de bronce en plataforma 10 metros sincronizados, insignia número 15 en la historia de la disciplina en las justas veraniegas.   

En una final reñida, de principio a fin, las mexicanas cerraron con una calificación de 299.70 puntos, resultado con el que se ubicaron en el tercer lugar del podio olímpico; solo por detrás de las chinas, que se apoderaron de la presea dorada con un total de 363.78, dejando la plata a las estadunidenses, con un acumulado de 310.80 unidades.   

Las pupilas de Iván Bautista, iniciaron la competencia en el séptimo puesto con una sumatoria de 91.20, tras completar los dos clavados reglamentarios; sin embargo, la experiencia y la juventud de la pareja hizo que poco a poco fuera escalando posiciones con extraordinarias ejecuciones, en las tres rondas siguientes, que le valieron puntuaciones de 69.30, 68.16 y 71.04, para terminar con un total de 299.70.    

Sobre el resultado obtenido en Tokio 2020, Gabriela Agúndez, que debutó con el pie derecho en su primera justa olímpica, se mostró contenta y satisfecha, pues mencionó que el trabajo en equipo fue fundamental para llevar a México al podio.   

“Nos sentimos felices y muy satisfechas; muy contentas con el trabajo, es un trabajo que venimos realizando desde hace mucho tiempo, hemos sido la pareja oficial de México y ahora se dio el resultado; es un trabajo en conjunto con Ale (Orozco) e Iván (Bautista), con el equipo multidisciplinario, con nuestras familias apoyándonos y con el profe Yuniesky Hernández, que seguro está brincando de emoción desde el cielo”, compartió la sudcaliforniana.    

Por su parte, la medallista olímpica en Londres 2012 y ahora en Tokio 2020 Alejandra Orozco, describió el momento y las sensaciones que experimentaron cuando se dieron a conocer los resultados finales, que terminó en un abrazo entre deportistas y entrenador.    

“Cuando tira Alemania y sale su puntaje, ya sabíamos que estábamos en tercero, pero no sabíamos por cuanto, ahí fue soltar toda la adrenalina; estábamos emocionadas sabíamos del trabajo que habíamos hecho. Gaby y yo lo teníamos en la mente, lo soñamos, lo trabajamos desde hace muchos años y saber que se dio este objetivo; estamos felices y satisfechas; es borrón y cuenta nueva porque todavía nos queda una prueba”, puntualizó.