Redacción

Londres, Inglaterra

Fue el último ‘Lunes Loco’ de Wimbledon — a partir del año próximo, la tanda completa de partidos de octavos de final no será programada en un mismo día, un tradición que desaparece como el domingo sin actividad a mitad de torneo — y, en medio de todo el caos de duelos simultáneos, Roger Federer volvió a ser el foco de la atención.

Después de todo, el astro suizo presume de ocho campeonatos en el All England Club. Alguien que se sometió a un par de cirugías en la rodilla la pasada temporada y que compite en un torneo de Grand Slam por última vez antes de cumplir los 40 años. ¿Cuántos más le quedan?

Quizás por eso que casi cada punto que Federer se acreditó al vencer al juvenil italiano Lorenzo Sonego por 7-5, 6-4, 6-2 fue recibido por el público en la Cancha Central como si fuera el último, con aplausos para la posteridad. Ello generó una atmósfera más vibrante que en los otros duelos en la agitada jornada, una en la Novak Djokovic y Angelique Kerber — salieron victoriosos. Además más de 10 jugadores festejaron por acceder a los cuartos de final del Slam en césped por primera vez.

“Dentro de 20 o 50 años, lo veremos como el final. Este fue el último Domingo Medio (Middle Sunday) el último Lunes Loco (Manic Monday)”, comentó Federer. “Estoy feliz de haber jugado en la era del Domingo Medio. Pero hay que aceptar la época que vivimos. Lo entiendo”.

Con 39 años y un significativo onomástico el próximo 8 de agosto, Federer es el cuartofinalista más veterano de la era abierta en Wimbledon, una que comenzó en 1968.

“En cierta media, es bonito ver que el esfuerzo que hecho ha rendido dividendos, el poder jugar a este nivel”, dijo Federer, quien apenas tenía un rodaje de ocho partidos este año antes de la semana pasada.

Novak Djokovic celebra tras derrotar a Cristian Garín en la cuarta ronda del torneo de Wimbledon

Djokovic, por su parte, se metió en cuartos por 12da vez en All England Club, siguiendo su persecución de completar el Grand Slam en un año. El astro serbio no pasó apuros al deshacerse 6-2, 6-4, 6-2 del chileno Cristian Garín.

“No es ningún secreto que estoy tratando de ganar la mayor cantidad de Slams que sea posible”, dijo el número uno mundial que necesita salir victorioso en otros tres partidos esta semana para empatar el récord histórico de 20 títulos que Federer y Rafael Nadal actualmente comparten entre los hombres.

Su siguiente oponente será el húngaro Marton Fucsovics, uno de los cinco hombres que por primera vez se codean entre los ocho mejores del certamen. Los otros son los canadienses Denis Shapovalov y Felix Auger-Aliassime, el italiano Matteo Berrettini y el ruso Karen Khachanov, éste tras emerger triunfo de un quinto set con 13 quiebres de servicio para superar 3-6, 6-4, 6-3, 5-7, 10-8 al juvenil estadounidense Sebastian Korda.

“Pues sí, 13 quiebres, cuesta explicarlo”, dijo Khachanov. “En realidad es fácil. Cuando te toca recibir, empiezas a leer los saques y luego, en los peloteos, ambos sentíamos más estrés”.

Khachanov será el rival de Shapovalov el miércoles, mientras que Berrettini enfrentará a Auger-Aliassime.

Federer se quedó sin saber quién será su próximo rival. Ello obedeció a que el último partido del cuadro masculino, entre el ruso Daniil Medvedev y el polaco Hubert Hurkacz, fue suspendido por la lluvia en el cuarto set en la Cancha, la cual no tiene techo.

Los cuartos de final en la rama serán el martes: Ash Barty vs. Alja Tomljanovic; Kerber vs. Karolina Muchova; Karolina Pliskova vs. Viktorija Golubic; y Aryna Sabalenka vs. Ons Jabeur.