Redacción

Zapopan, Jalisco

Aunque sufrió por momentos, la canadiense Eugenie Bouchard lució con su habitual juego de dominio desde el fondo de la cancha, para imponerse a la italiana Elisabetta Cocciaretto en la primera semifinal del WTA 250 Abierto Zapopan 2021, por marcadores de 6-2 y 7-6 (2),

Como en sus mejores días en el Top-10 de la Asociación Femenil de Tenis (WTA), la canadiense de 27 años dominó todos los aspectos del juego, desde su poderoso servicio que alcanzó los 160 kilómetros por hora, hasta el juego de cancha, desde la línea de base y con su revés a dos manos que es prácticamente imparable.

Por su parte, Cocciaretto, con 20 años cumplidos y en busca de su primer título WTA, hizo lo mejor que pudo, tratando de atacar la derecha de la nacida en Montreal, a la espera de esos momentos de descontrol que suelen afectarla y que le cuestan puntos valiosos.

Al final, esto último no ocurrió y la finalista del Abierto de Wimbledon en 2014 logró un par de quiebres, en el tercero y el séptimo games, para adjudicarse la manga por un contundente 6-2.

Para el segundo parcial, la oriunda de Ancona, Italia, intentó contrarrestar el juego desde el fondo de la cancha de su rival con un juego más agresivo, buscando mantenerla en movimiento con tiros a las laterales, lo cual parecía brindarle buenos dividendos, por lo menos hasta el quinto game.

Cuando más nivelado parecía el juego, Bouchard apretó las tuercas a su rival, atacando su derecha a profundidad y con bolas anguladas que casi siempre la encontraron fuera de distancia, con lo cual, la canadiense, campeona del Abierto de Nürnberg en 2014, consiguió su primer y único rompimiento de la manga, para ponerse arriba 3-2 y con el saque a su favor.

No obstante, justo cuando la historia del primer set amenazaba con repetirse, Cocciaretto amagó con una remontada espectacular, metiéndole presión a su oponente luchando por cada golpe y aprovechando una momentánea desconcentración para romperle el servicio en el décimo game, forzando el 40-40 y llevándose el punto en su primer “break point”. 5-5.

Con los ánimos a tope y el público dividido en sus preferencias, el juego llegó hasta el desempate, con Cocciaretto motivada y Bouchard recuperándose del momentáneo bajón e imponiendo condiciones sobre la cancha, para llevarse el “tie break” por un 7-2 contundente, que, no obstante, no refleja la combatividad de una italiana que nunca se dio por vencida.

Así, Bouchard, quien no ganaba desde octubre pasado —cuando superó a la australiana Daría Gavrilova en la segunda ronda del Roland Garros, se encuentra en la séptima final de un torneo WTA en su carrera y primera desde Estambul en 2020, la cual perdió con la rumana Patricia María Tig.